Soy nutricionista y llevo años acompañando a mujeres que quieren cuidarse
sin que la comida se convierta en una fuente de estrés.
He visto cómo el mismo patrón se repite una y otra vez: empezar con energía,
agobiarse con las reglas, dejarlo y volver al punto de partida.
Me cansé de ver métodos que no se adaptan a la vida real. Que te piden
pesar la comida, renunciar a las cenas con amigos o comer lo mismo todos los días.
Por eso creé el Método AIM: flexible, sostenible y diseñado para que
comer bien sea algo que disfrutas, no algo que sufres.
Esta guías es todo lo que necesitas para empezar hoy.